DATOS CURIOSOS SOBRE PANCHO VILLA

  • A proposito de los festejos por los 200 años de la Independencia de Mexico y los 100 de la Revolucion Mexicana es importante ir mencionando algunos pasajes de nuestra historia, iniciamos con el Centauro del Norte.

1.Luego de una supuesta insubordinación ante Victoriano Huerta durante la campaña contra Pascual Orozco que casi le cuesta la vida, Pancho Villa fue trasladado a la penitenciaría de Lecumberri en donde estuvo de junio a noviembre de 1912. En diciembre fue trasladado a la prisión de Santiago Tlatelolco y de ahí se fugó el día de Navidad a las 3 de la tarde. Se dice que durante su estancia en la cárcel aprendió a leer y a escribir, y que fue el general Bernardo Reyes –también prisionero- quien le enseñó los principios de la estrategia militar, pero sólo son rumores, al parecer Villa ya sabía escribir y tenía el instinto nato del guerrero.

2. La toma de Ciudad Juárez durante la revolución Constitucionalista en 1913 le dio fama internacional a Villa porque fue comparada con la epopeya mítica del Caballo de Troya. El Centauro interceptó un convoy de las tropas federales que se dirigía hacia el sur de Chihuahua; subió a todos sus hombres a los vagones, envió una avanzada para que tomaran las estaciones telegráficas y mandó un mensaje a Ciudad Juárez diciendo que el convoy debía regresar porque la vía estaba destruida, la habían destruido los villlistas. Los federales lo creyeron a pie juntillas y cuando el tren ingresó en la ciudad fronteriza, se abrieron los vagones y en un santiamén tomaron la ciudad.

3. Martín Luis Guzmán, en su obra El águila y la serpiente definió a Villa como un felino: “Veníamos huyendo de Victoriano Huerta, el traidor, el asesino, e íbamos por la misma dinámica de la vida y por cuanto en ella hay de más generoso, a caer en Pancho Villa, cuya alma, más que de hombre, era de jaguar; jaguar en esos momentos domesticado por nuestra obra, o para lo que creíamos ser nuestra obra; jaguar a quien, acariciadores, pasábamos las manos sobre el lomo, temblando de que nos tirara un zarpazo”.

4. El general Felipe Ángeles llegó a las inmediaciones de Zacatecas a mediados de junio de 1914 para planear el asalto sobre la ciudad, último reducto importante de los huertistas. Una vez dispuesta la batalla, Ángeles decidió aguardar la llegada del Centauro, pues era el general en jefe quien a su juicio, debía encabezar el ataque. Villa dio la orden de que la batalla empezaría a las 10 de la mañana del 23 de junio y la señal convenida para cargar sobre el enemigo sería el disparo de un cañón.

5. Tras firmar un jugoso contrato con la Mutual Film, el Centauro se comprometió a no realizar ningún ataque por la noche debido a que las cámaras cinematográficas de entonces no podían filmar sin la luz del día; también aceptó repetir algunas escenas si así lo exigía el director.

6. Fue tal la admiración y agradecimiento que siempre le tuvo Villa a Francisco I. Madero que cuando ocupó la capital del país en diciembre de 1914, su primera acción fue ir al Panteón Francés de la Piedad a depositar una ofrenda ante el sepulcro de Madero, ante el cual lloró amargamente durante varios minutos. En los días siguientes rebautizó la calle de San Francisco y Plateros con el nombre de “Avenida Francisco I. Madero”.

7. Durante la ocupación de la ciudad de México, Villa no perdió oportunidad de ir al teatro Colón a regodearse con el teatro de revista y las sugerentes tiples que actuaban ahí. En ese foro actuaba María Conesa, la famosa “gatita blanca”. La célebre actriz actuaba en Las Musas latinas y en el número de Las Percheleras, acostumbraba bajar a las lunetas con una navaja en la mano para jugar con el público masculino. Se acercó a Villa y le arrancó los botones del uniforme militar. Esta acción fue suficiente para que el Centauro cayera rendido a sus encantos y en los siguientes días fue tal su acoso, que la Conesa tuvo que esconderse hasta que Villa desistió de su amoroso interés.

8. “Ese Pershing vino aquí como un águila y se fue como una gallina mojada”, comentó Pancho Villa al enterarse de la retirada de los estadunidenses que durante casi un año, desde marzo de 1916 hasta febrero de 1917, encabezaron la expedición punitiva, al mando del general John Pershing, en territorio mexicano, buscando a Villa para capturarlo y hacerlo pagar por haber invadido territorio norteamericano al atacar la población de Columbus, Nuevo México.

9. Durante el juicio militar que lo llevó a la muerte, el general Felipe Ángeles, frente al jurado, defendió y justificó a Villa. “Como he dicho antes, la misión que traje fue de conciliación, fue de aconsejar a Villa, porque Villa es bueno en el fondo: a Villa lo han hecho malo las circunstancias, los hombres, las injusticias, eso le ha perjudicado”.

10. La historia oficial y el sistema político que surgió de la revolución mexicana, irónicamente trasladó los restos de Villa al monumento a la Revolución para colocarlos junto a los despojos de dos de sus enemigos históricos: Venustiano Carranza y Plutarco Elías Calles.